Asia

Asia





Ritual de purificacion en Pura Tirta Empul
Asia

Java y Bali: itinerario de viaje

Indonesia, julio 2017

En muchas ocasiones, a viajeros incansables como nosotros, un vuelo a buen precio se convierte en el detonante perfecto para elegir destino. En este caso, un vuelo económico a Singapur en Julio nos abrió la puerta a Indonesia, uno de los pocos lugares en el sudeste asiático a los que se puede viajar en verano sin riesgo de monzón. Elegido el país, nos quedaba por decidir la ruta y qué islas visitar. Disponíamos de unos 13 días así que, de las miles de islas que conforman el archipiélago indonesio, decidimos centrarnos exclusivamente en Java y Bali, para poder disfrutarlas tranquilamente sin tener que ir corriendo de un sitio para otro.

A continuación dejamos el esquema de nuestra ruta y el diario de viaje con el detalle de cada una de las etapas:

Isla de Java

Isla de Bali

Isla de Java

En el siguiente artículo incluimos nuestro itinerario con el diario de viaje detallado: Isla de Java, Indonesia. Itinerario de 6 días.

amanecer bromo mar de arena
Área del volcán Bromo

Isla de Bali

Día 6 (tarde): Traslado en ferri hasta Bali

El trayecto en ferri desde Java hasta Bali es muy corto, de aproximadamente 30 minutos. Al llegar nos estaba esperando un conductor que habíamos contratado el día anterior desde el hotel. Contratar conductores es muy sencillo, puede hacerse en cualquier momento y cualquier lugar. Puedes preguntar a casi cualquiera, siempre te dará un número de teléfono o llamará el mismo a algún conocido o familiar que pueda llevarte a un precio negociado.

El tramo en coche hasta Ubud es de aproximadamente tres horas. Durante el trayecto disfrutamos del paisaje y apreciamos diferencias con Java. La vegetación más espesa, la humedad y los templos hindúes jalonando el camino configuran un panorama algo distinto. La puesta de sol sobre el horizonte mientras avanzábamos por la carretera fue fantástica.

Llegamos a Ubud de noche. La entrada no fue lo que nos esperábamos (afortunadamente al día siguiente la impresión cambió por completo). Habíamos leído que era un lugar especial, que inspiraba paz y relajación, pero sinceramente nos pareció llegar a un sitio muy turístico y bastante masificado. Una larga calle llena de tiendas de marcas internacionales, bares ruidosos, tráfico, etc. A nuestro conductor le costó encontrar el alojamiento ya que había varias calles cortadas. Nos instalamos en el hotel y salimos a cenar. El hotel que escogimos fue Taman Ayu Ubud (Jl. Sriwedari No. 12, 80571 Ubud) donde nos recibió una familia, madre e hija, muy simpática y hospitalaria. Nos dieron a elegir el desayuno para el día siguiente y optamos por pancakes de plátano, típicos de la zona. El alojamiento es precioso, una casa típica balinesa con jardín, muy tranquila y bien situada.

Día 7 y 8: Ubud

Al despertar tenemos el desayuno servido en la terraza de la habitación. Junto a los pancakes, un surtido muy apetecible de fruta fresca, zumo y café. Todo delicioso, una forma inmejorable de empezar el día.

Dedicaremos los días 7 y 8 de nuestra ruta a visitar tranquilamente caminando la ciudad de Ubud. Después de muchos años viajando nos hemos dado cuenta de que hay que dejar algún día en los lugares para, simplemente, estar. Es interesante pararse para tomar conciencia del lugar, darle la importancia que merece y disfrutar de cada momento.

Estos dos día llovió bastante (algo poco habitual en esta época del año). No obstante, esto no nos impidió realizar nuestros planes:

  • Visitamos el Monkey Forest, una reserva natural con una vegetación espectacular, algunos templos y, por supuesto, monos. Tiene rincones fantásticos. Por cierto, los monos son seres vivos, no juguetes. Mejor no les des nada de comer y, por supuesto, no les molestes.
  • Paseamos por los arrozales, al norte de la ciudad. Justo al lado del museo Puri Lukisan sale un sendero que te permite pasar, en pocos minutos, del bullicio típico de la ciudad a la tranquilidad de la naturaleza y el Bali más tradicional. Por el camino, encontrarás un lugar perfecto para comer y disfrutar tranquilamente de un café de toraja en medio de los arrozales: Sweet Orange Warung (Jalan Subak Juwak Manis, Ubud).
  • Visitamos los templos, palacios y museos más relevantes de la ciudad:
    • Puri Saren Agung (el Palacio Real de Ubud)
    • Pura Dalem Puri
    • Pura Taman Saraswati, junto al Café Lotus
    • Museo de arte balinés Puri Lukisan (Jalan Raya Ubud, Gianyar 80571), el más antiguo de Ubud. Tiene obras interesantes pero, si dispones de poco tiempo, puede considerarse prescindible.
    • etc.
Detalle de Pura Taman Saraswati
Interior del templo Taman Saraswati
  • Paseamos por el Mercado de Ubud. Aunque obviamente se trata de un lugar muy turístico y repleto de gente, es interesante recorrer algunos puestos y pequeñas calles aledañas para ver los distintos productos y vivir el ambiente.
  • Nos animamos a probar un típico masaje balinés. Paseando por las calles de Ubud encontrarás decenas de sitios y opciones. En este caso, optamos por alejarnos de los caros y espectaculares spa y escogimos una opción más sencilla, un pequeño local que encontramos por casualidad callejeando y donde nos atendieron con mucha amabilidad.
  • Disfrutamos de la gastronomía, en cualquier pequeño warung tradicional. Probamos varios platos típicos: nasi goreng, gado gado, nasi campur, etc. Un lugar muy agradable que recomendamos también, con buena comida y un plus de acción social, es The Fair Warung Bale, by the Fair Future Foundation (Jl. Sriwedari no. 6, Ubud 80571).
Plato de satay indonesio

Durante estos dos días se desvanecieron por completo las primeras sensaciones algo negativas que tuvimos al llegar a Ubud. Descubrimos un lugar con mucho encanto y mil rincones envueltos en una atmósfera especial, muy buena gastronomía y gente fantástica.

Jovenes viendo un partido de futbol en Ubud

Día 9: Bali, recorrido en coche 1/2

Dedicamos los días 9 y 10 de nuestra ruta a conocer aquellos lugares de Bali que más nos interesaban, entre ellos, algunos de los templos más emblemáticos de la isla. Para ello, contratamos un conductor, Art, una persona muy amable y eficiente y con un inglés bastante fluido. Planificamos con él un itinerario y estuvo con nosotros desde las 9 de la mañana hasta las 8 de la tarde, el primer día, y hasta las 6 de la tarde el segundo.

A continuación, el itinerario de este primer día:

  • Templo Taman Ayun: ubicado en Mengwi, en el sur de la isla. Moderadamente interesante.
  • Mercado de Bedugul: un pequeño mercado tradicional de frutas y verduras. Interesante una pequeña parada para pasear por los puestos y ver los distintos productos que ofrecen.
  • Templo hindú Ulun Danu Bratan: imprescindible. Ubicado al noroeste de la isla, es una de las imágenes más icónicas de los templos de Bali. El templo está situado a orillas del lago Bratan, en una localización espectacular.
  • Terrazas de arroz de Jatiluwih, en el centro de la isla. Aprovechamos para comer en un pequeño warung con muy buenas vistas sobre las terrazas. Probamos uno de los platos tracionales: babi guling (cerdo asado), muy bien preparado y muy barato.
  • Templo Tanah Lot: al sur de la isla, otro de los templos más significativos que hay que visitar en Bali. Ver atardecer en este templo es algo muy típico. Es uno de los lugares más visitados y masificados de la isla, no obstante, merece la pena. El emplazamiento del templo, en un pequeño islote de roca sobre el mar, es espectacular.

Día 10: Bali, recorrido en coche 2/2

Este es el itinerario de nuestro segundo día recorriendo en coche la isla:

  • Terrazas de arroz de Tegalalang: un lugar inmejorable para disfrutar caminando de los típicos verdes paisajes escalonados.
Panoramica de las terrazas de arroz de Tegalalang
  • Templo Gunung Kawi: imprescindible. El área donde se ubica rodeada de naturaleza y las construcciones excavadas en la roca componen un conjunto espectacular.
Esculturas en la roca de Pura Gunung Kawi
  • Templo Tirta Empul: otro lugar imprescindible. El templo gira en torno al agua y  los famosos rituales de purificación de los fieles que puedes ver en sus fuentes y piscinas rectangulares de piedra. La atmósfera del lugar es muy especial. Después de la visita comemos en un pequeño warung familiar cerca del área del templo.
Ritual de purificacion en Pura Tirta Empul
  • Hacemos una parada para probar Kopi Luwak, el café con una de las elaboraciones más curiosas del mundo. Los granos se extraen de las deposiciones de un animal, el Luwak. El paso de los granos de café por el aparato digestivo del animal produce ciertas reacciones que afectan al grano y le confiere características especiales. El café está muy bueno, intenso y poco amargo. Una experiencia gastronómica curiosa.
  • Visitamos la aldea tradicional Penglipuran. Un lugar interesante, merece la pena caminar por sus calles y casas tradicionales.
  • Templo Kehen: imprescindible. En este templo, ubicado cerca de la ciudad de Bangli, encontramos una de las atmósferas más especiales de la isla. Por supuesto, influyó mucho el hecho de visitarlo totalmente sólos, sin gente y en silencio. Una experiencia inolvidable.
  • Goa Gajah, la famosa cueva del elefante. Un templo pequeño pero muy peculiar.

A última hora del día el conductor nos deja en lo que sería nuestro último alojamiento en la isla: Samkhya Villas (Jalan Pura Ulun Carik No 8 Banjar Lungsiakan Kedewatan, 80571 Ubud). El recibimiento es espectacular.

Día 11, 12: Ubud, alojamiento en una villa

Después de dos días intensos visitando templos, arrozales y distintos rincones de la isla, el plan para nuestros últimos días fue simplemente descansar y disfrutar tranquilamente de la estancia en Samkhya Villas. Alojarte en una villa/cabaña en alguna localización interesante es una muy buena opción en Bali. Un pequeño lujo, aunque asequible. En Samkhya Villas la relación calidad/precio es muy buena. Las cabañas son espectaculares, están muy bien equipadas y el personal es muy amable. Las villas están ubicadas al lado de unos arrozales, por tanto, el ambiente es muy tranquilo, ideal para descansar. Una experiencia muy recomendable. Tienen transporte gratuito al centro de Ubud, por tanto, aprovechamos para regresar y pasear de nuevo por sus calles y disfrutar de la gastronomía indonesia en sus warungs.

Día 13: Regreso

El vuelo de regreso sale por la tarde, por tanto, tenemos tiempo para disfrutar tranquilamente del desayuno en nuestra villa, visitar el spa y, finalmente, tomar un taxi hasta el aeropuerto para salir de Indonesia. El país nos ha conquistado, nos vamos con la certeza de que, no tardando mucho, volveremos.

Asia

Kumano Kodo: Ruta Nakahechi

Kumano Kodo, septiembre 2015

Esta es nuestra experiencia en Nakahechi, la Ruta Imperial a Kumano.  Dentro de las posibilidades que ofrece el Kumano Kodo nos pareció la ruta más completa y que mejor se adaptaba al tiempo del que disponíamos. La planificamos en 5 etapas de camino y 2 etapas adicionales para poder disfrutar con tranquilidad del entorno. La experiencia es inolvidable. Un viaje diferente y muy recomendable para conocer el Japón más tradicional, íntimo y natural.

Una vez puestos en contexto con el Kumano Kodo, repasada su historia y revisados sus aspectos más relevantes en nuestro artículo Kumano Kodo. Ruta imprerial de peregrinación en Japón, pasamos a continuación a describir con detalle cada una de las etapas, incluyendo distancias, tiempos estimados, alojamientos recomendados, notas gastronómicas, consejos, etc. En definitiva, todo lo necesario para preparar el Kumano Kodo por libre. Aquí tienes los enlaces a  nuestros artículos:

kumano kodo

Más información sobre el Kumano Kodo en nuestro artículo Kumano Kodo. Ruta Imperial de peregrinación en Japón

Más información sobre Japón y otros itinerarios en nuestro artículo Viajar a Japón.

Asia

Isla de Java: itinerario de viaje

Indonesia, junio 2017

Este es el itinerario de los 6 días que dedicamos a la isla de Java que realizamos durante nuestro viaje a Indonesia entre los meses de junio y julio. Entre los muchos atractivos de la isla destacan sin duda sus espectaculares templos y fascinantes paisajes volcánicos. A continuación dejamos el esquema de nuestra ruta y el diario de viaje con el detalle de cada una de las etapas:

Día 1: Llegada. Yogyakarta

Entramos a la isla por Yogyakarta, una de sus ciudades más importantes, cuyo principal atractivo es la cercanía a los complejos de templos de Prambanan y Borobudur, aunque dedicarle un poco de tiempo no está nada mal porque tiene también su atractivo. Al llegar se muestra bastante caótica, invadida por las motos y con bastante tráfico, pero explorando un poco puedes encontrar también rincones tranquilos, auténticos y muy interesantes. Nos alojamos en Aloha Hotel Yogyakarta (Jl.Prawirotaman I Mg III 573 B, Yogyakarta), regentado por un español de Almería que lleva más de treinta años viviendo allí con su familia. El hotel está muy bien situado, cerca de una zona repleta de restaurantes y servicios y la atención del personal es impecable y muy cercana.

Dedicamos el día a dar una vuelta por la ciudad. Es verdad que nos encanta y estamos acostumbrados a caminar, para nosotros la mejor manera de explorar las ciudades y acercarse a sus gentes, pero en este caso la ciudad es difícil de transitar con tanto tráfico y sin aceras. Quizá lo más práctico sea moverte en becak (especie de rickshaw motorizado), al menos para llegar a la zona céntrica.

La calle Malioboro es la arteria principal de la ciudad, caótica, ruidosa y masificada pero auténtica e imprescindible, no te la pierdas. Está llena de pequeños puestos al aire libre y tiendas de todo tipo, donde las familias pasean y se sientan a comer en pequeños warungs. Para volver a la zona de nuestro hotel a cenar cogimos un becak y la experiencia fue muy divertida, sientes que te vas a salir de la moto en cualquier momento, por no decir que dos personas caben muy justitas… Cenamos en el Warung Heru (Jl. Prawirotaman No.1, Brontokusuman, Mergangsan, Kota Yogyakarta) unos platos de nasi pecel y nasi goreng con cervezas Bintang. Muy recomendable y a buen precio.

Día 2: Amanecer en Borobudur y atardecer en Prambanan

Nuestro segundo día en Java fue muy completo. Al llegar al hotel el primer día nos ofrecieron una excursión para ver el amanecer en el templo de Borobudur. En un principio la idea era hacerlo por nuestra cuenta, ya que habíamos leído en otros blogs que se podía hacer en transporte público, pero al ver que en realidad la excursión consistía simplemente en los desplazamientos y la entrada al templo y después tendríamos tiempo libre para ver el templo a nuestro aire, decidimos cogerla para simplificar y ganar tiempo. Eso sí, tocó madrugar. A las 4 a.m. salimos del hotel y regresamos sobre las 11 a.m.

Vemos amanecer desde una colina cercana al templo de Borobudur. La estampa es bella, aunque el templo se encuentra alejado y no se ve con demasiada claridad. La niebla crea una atmósfera interesante. La posterior visita al templo sí es impresionante. Se trata nada más y nada menos que el monumento budista más grande del mundo, una inmensa estructura de estupa piramidal construida entre los siglos VIII y IX repleta de relieves, estatuas y pequeñas estupas. Es uno de los lugares más importantes para el budismo a nivel mundial, referente de peregrinación y, como no, uno de los lugares imprescindibles de la isla de Java y toda Indonesia.

De vuelta al hotel decidimos que, después de comer, sería un buen momento para ir a conocer el templo de Prambanan. De nuevo, compramos una excursión en el alojamiento para facilitarnos los desplazamientos al templo (a un precio muy ajustado) que incluía también un espectáculo al aire libre de Ramayana. El conjunto de templos de Prambanan es otro de los lugares imprescindibles de la isla. En este caso se trata de templos hindúes del siglo X que se despliegan en un recinto que puedes recorrer poco a poco caminando. El atardecer sobre las ruinas es fascinante, uno de los momentos mágicos del viaje.

Prambanan

El espectáculo de Ramayana lo hacen en un escenario al aire libre con las ruinas iluminadas de Prambanan de fondo, muy buena estampa. No obstante, se nos hizo un poco (bastante) largo y monótono, y nos costó mantenernos despiertos y no caernos de los asientos (quizá también nos pasó factura el jet lag…), pero es una buena oportunidad para conocer un poco más de la cultura de Indonesia. Interesante la orquesta en directo y los distintos instrumentos utilizados.

Día 3: Kraton de Yogyakarta. Vuelo a Surabaya

Contratamos en la calle un becak para llegar hasta el palacio de Yogyakarta, es decir, el Kraton Ngayogyakarta Hadiningrat. Construido en el siglo XVIII, es un lugar interesante para seguir conociendo la historia de Java. Tiene varios edificios de madera y patios donde pueden contemplarse objetos pertenecientes a la familia real, cuadros, etc. Un par de horas puede ser un tiempo razonable para recorrer el complejo aunque, como siempre, esto depende mucho del interés particular de cada uno.

Después de visitar el Kraton regresamos en becak al Warung Heru para comer de nuevo nasi pecel, ayam y unos cafés Toraja. Por la tarde tomamos un vuelo hacia Surabaya para adentrarnos en el área del volcán Bromo. Hay muchas maneras de hacer el desplazamiento hasta allí, por ejemplo, en una minivan con varias personas y unas 12 horas de viaje. Para aprovechar el tiempo optamos por la más rápida, el vuelo a Surabaya y, desde allí, un trayecto en coche privado negociado con un conductor hasta la localidad de Cemoro Lawang. El vuelo duró dos horas y esa noche nos alojamos en un hotel en el propio aeropuerto, Ibis Budget con desayuno. El hotel correcto y suficiente para una noche de paso.

Día 4: Traslado en coche hasta Cemoro Lawang. Miradores del Bromo

Nos recoge nuestro conductor y salimos directos hacia el pueblo de Cemoro Lawang con destino el hotel Lava View Lodge Hotel, que está fuera del Parque Nacional de Bromo Tengger Semeru pero muy cerca de la ruta de los miradores. Preparando el viaje nos llegaron comentarios y leímos en varios blogs que la aproximación al área del Bromo era un poco conflictiva y había posibilidad de ciertos timos, pequeñas mafias, etc. Por ello, el trayecto en coche lo contratamos con antelación para evitar perder tiempo y complicaciones. A este respecto, lo único a destacar es una pequeña parada que tuvimos que hacer en medio de la carretera para dar una “propina” a un pequeño grupo de personas con cara de pocos amigos que gestionó sin problemas nuestro conductor.  

El trayecto dura unas tres horas y, a medida que te vas acercando a la zona, la vegetación se va haciendo cada vez más espesa y se nota que la altura va subiendo. El paisaje es precioso. Al llegar al hotel cerramos allí mismo el traslado para el día siguiente para no tener que gastar tiempo buscando un conductor. El hotel Lava es sencillo pero está bien. Tiene restaurante donde se puede desayunar, tomar un té, comer y cenar, con buena comida y precios razonables.

Después de instalarnos decidimos explorar la zona. Cada vez va haciendo más frío y van apareciendo en las calles, no se sabe muy bien de donde, vendedores de bufandas y gorros de colores imposibles. Comemos en un warung muy pequeñito y tranquilo con dos paisanos del pueblo. Probamos nasi rawon y nasi pecel (es la tercera vez que lo comemos, somos conscientes, pero nos encanta…).

Después de comer comenzamos a caminar por la ruta que teníamos intención de hacer para ver el amanecer al día siguiente y llegamos hasta el mirador. Es una ruta bastante sencilla al principio pero empinada al final. Cuando llegamos arriba la niebla baja impide ver las vistas del volcán pero, con un poco de paciencia, la niebla se disipa y podemos ver perfectamente los conos volcánicos sobre el mar de arena. Además, el paseo en sí mismo merece la pena. A los lados del camino pequeñas huertas, terrazas de cultivo y alguna pequeña y humilde vivienda. De vuelta, un amable campesino nos ofrece llevarnos en su tractor.

Al llegar al hotel tomamos un té que caliente que nos viene al pelo pues el frío es ya más que notable. Cenamos en el restaurante del hotel Lava que estaba muy animado. Momento perfecto para terminar de preparar la visita del día siguiente, que haremos caminando y por nuestra cuenta, para ver amanecer sobre el Bromo. Esta noche pasamos mucho frío en la habitación. No hay calefacción y, aun durmiendo con camiseta térmica y forro polar, nos costó coger el sueño. La oscilación térmica en esta zona es muy acusada. De todas formas la noche será corta, el despertador sonará las 3 a.m.

Día 5: Volcán Bromo: amanecer, mar de arena y cráter. Traslado en coche hasta Banyuwangi

Normalmente la gente contrata un jeep que les viene a buscar al hotel y les deja a un kilómetro de ascenso a pie de los miradores. Nosotros preferíamos hacerlo por nuestra cuenta y así lo hicimos. Aunque no éramos los únicos, no vimos demasiada gente haciendo la ruta caminando. Para el camino de subida, de noche cerrada, no olvides frontal o linterna (no hay ningún tipo de iluminación) y ten cuidado con los jeeps que, continuamente, te van adelantando por el camino y cubriendo de polvo y gasoil mal quemado.

Llegamos diez minutos antes de que comenzara a amanecer (consulta a qué hora amanece según la época del año) y buscamos un lugar para verlo nosotros solos, entre un mirador y otro. Observar la evolución de las luces del alba sobre el mar de lava, donde emergen los volcanes entre la niebla, es realmente hipnótico. Tenemos la suerte de disfrutarlo en silencio y a solas. La escena es espectacular y te sientes en el techo del mundo. Después de disfrutar este momento iniciamos el descenso.

El siguiente objetivo era llegar caminando hasta el cráter del volcán Bromo por nuestra cuenta. El día anterior localizamos un caminito de bajada “extraoficial” hasta el mar de lava, así que bajamos por él, eso sí, teniendo la sensación de que éramos unos forajidos y que en cualquier momento alguien nos iba a interceptar por el camino. Nuestra intención no era no pagar la entrada al parque, sino poder hacerlo por nuestra cuenta, sin prisa y a nuestro aire (algo difícil de conseguir entrando por la entrada principal). Finalmente fue muy fácil y en poco tiempo atravesamos el mar de arena y llegamos a las escaleras de subida al cráter. Es interesante ver el volcán, en activo, y recorrer la explanada del mar de arena donde te vas cruzando con gente de todo tipo, a caballo, en moto… a veces pareces estar en un western o una película de mad max. A la vuelta del cráter, subimos por otro caminito cercano al hotel Cemara Indah y desayunamos en nuestro alojamiento.

Nuestro siguiente destino era el complejo volcánico Kawah Ijen. Al no tener excursión contratada, acordamos previamente el desplazamiento con conductor privado. El problema que veíamos a las excursiones es que normalmente organizaban la visita al Bromo y al Ijen en el mismo día y nos parecía una auténtica una paliza innecesaria. Con nuestro plan, llegaríamos al hotel tranquilamente, pasaríamos la noche y el día siguiente completo allí y, esa segunda noche, haríamos la visita al Kawah Ijen. Del Bromo a la zona del Ijen hay unas 5 horas.

Nos alojamos en Watu Dodol (Jl. Raya Situbondo KM 14 Watu Dodol, 68462 Banyuwangi), un hotel tipo resort al lado del mar, con vistas a la isla de Bali. Tiene un restaurante razonable y está muy bien de precio. El tiempo que estuvimos allí nos dedicamos a pasear por el complejo, dormir y darnos algún baño en la piscina. Fue un pequeño paraíso después de tanto madrugón para ver los amaneceres y la ruta al Bromo. En el hotel te ofrecen la posibilidad de coger una excursión al Ijen que sale a las 12 p.m., te lleva al lugar del que parte el trekking y, allí, un guía te acompaña en el ascenso y bajada al cráter para ver el famoso blue fire, con regreso al hotel a las 9 de la mañana. Negociamos un precio razonable y la contratamos.

Día 6: Volcán Kawah Ijen

00:00 a.m. Salimos del hotel hacia el Kawah Ijen. Por el camino, recogemos a cuatro chicos franceses y dos chicas alemanas en sus correspondientes alojamientos y llegamos hasta el lugar del que parte el trekking. Allí nos entregan el equipo necesario, una máscara de gas para protegernos de los vapores de azufre que emanan del cráter. La ruta no es de gran dificultad pero, como siempre, depende del nivel de cada uno. Quizá la parte que puede complicarse más, dependiendo del clima y la cantidad de gente, es la bajada al cráter. Una recomendación: intenta subir lo más rápido que puedas para llegar de los primeros.

Toda la ruta hasta llegar a la fuente de blue fire se realiza de noche (precisamente para poder ver el blue fire), y esto convierte el camino en una experiencia distinta y especial. Inicialmente la pendiente es bastante acusada, si bien, se aguanta bien porque el tramo no es demasiado largo. Después de la subida cruzamos un paso estrecho con bastante viento y frío. Otra recomendación: lleva ropa de abrigo (sobre todo si vas a quedarte luego a ver amanecer sobre el lago Kawah Ijen).

Las luces de los frontales de la gente que caminan en fila hacia el cráter parecen formar una curiosa serpiente que avanza por la montaña. Realizamos el descenso por el cráter, unos 200 metros, muy despacio, sobre rocas un tanto inestables. Este tramo con lluvia se debe complicar bastante. Tenemos suerte y el tiempo acompaña, además, hemos hecho la subida muy rápido y hemos llegado casi los primeros. Esto facilita la bajada. Por el camino nos cruzamos con los mineros que suben cargados con bloques de azufre a la espalda. Tremendo y durísimo trabajo. La bajada es espectacular, te sientes entrando al mismo centro de la tierra.

Finalizado el descenso, llegamos al lugar donde pueden verse las famosas llamas azules o Blue Fire, emanaciones de gases de azufre expulsados por las grietas del volcán que al entrar en contacto con el aire entran en combustión tomando ese color típico azulado. Nos ponemos las máscaras. Cada cierto tiempo el viento nos envía una nube de emanaciones de azufre que traspasa las máscaras y hace complicado respirar. Efectivamente, aquí podemos ver las llamas azules, como de otro mundo.

Al fondo están los mineros trabajando en el que, sin duda, es uno de los trabajos más duros del mundo. El aire es irrespirable, parece que estamos en el mismísimo infierno. Se hace complicado disfrutar del momento si tienes un mínimo de empatía hacia esta gente (por muy acostumbrados que en teoría estén a esas condiciones…). En este caso, el video que grabamos allí abajo vale más que mil palabras:

A la vuelta, la subida del cráter se hizo lenta y un poco complicada por la cantidad de gente que bajaba. Una vez arriba, fuimos a ver amanecer sobre el lago Kawah Ijen. Espectacular los colores del agua turquesa (absolutamente tóxica). Volvemos al hotel, desayunamos, recogemos las cosas y cogemos un ferry a la isla de Bali, nuestro siguiente destino. El trayecto en ferry es muy corto, de aproximadamente 30 minutos.

Recomendaciones gastronómicas

Buena cocina y variedad de platos, para disfrutar preferiblemente a pie de calle o en las pequeñas y familiares casas de comidas denominadas warungs. La gastronomía en Java varía en función de la región, no solo los platos sino también la preparación de los mismos, el nivel de picante o dulce, etc. Hay platos más o menos generales que puedes comer en cualquier lugar de la isla y especialidades específicas de los dos grandes bloques gastronómicos en que se estructura la cocina javanesa: la de Java Central y la de Java Oriental.

El plato que nos hemos encontrado con más frecuencia en nuestra ruta por la isla ha sido el arroz (nasi) servido en distintas preparaciones (con pollo, verduras, soja, etc). El arroz, como en muchos países asiáticos, es base y parte fundamental de la alimentación en Indonesia. Nuestro plato fetiche ha sido nasi pecel, un plato típico javanés de arroz con verduras y una deliciosa salsa de cacahuete (pecel) con un toque dulce. Otro de los platos típicos que puedes encontrar en cualquier warung de la zona oriental de la isla es nasi rawon, una sopa/estofado de carne bastante sabrosa. Platos típicos que encontrarás casi en cualquier lugar son por ejemplo el gado-gado (una especie de ensalada de verduras con salsa de cacahuete y una especie de crujiente de pescado), bakso (sopa de albóndigas de ternera), ayam goreng (pollo frito), etc. Hay bastante variedad.

No nos olvidamos del cafe Toraja y la siempre refrescante cerveza Bintang.

Algunas recomendaciones:

  • Entra en cualquier pequeño warung que te encuentres por el camino y pide el plato del día que estén comiendo. Además de probar comida casera te permitirá entrar en contacto con la gente, el ambiente cotidiano y las costumbres del lugar
  • Una recomendación para Yogyakarta podría ser Warung Heru (Jl. Prawirotaman No.1, Brontokusuman, Mergangsan, Kota Yogyakarta). Muy recomendable y a buen precio.

Alojamientos recomendados

  • Aloha Hotel Yogyakarta (Jl.Prawirotaman I Mg III 573 B, Yogyakarta) regentado por un español de Almería que lleva más de treinta años viviendo allí con su familia. El hotel está muy bien situado en Yogyakarta, cerca de una zona repleta de restaurantes y servicios. La atención del personal es impecable y muy cercana.
  • Lava View Lodge Hotel (Cemoro Lawang) muy bien ubicado para explorar el área del volcán Bromo.
  • Watu Dodol (Jl. Raya Situbondo KM 14 Watu Dodol, 68462 Banyuwangi) un alojamiento muy cómodo y completo a buen precio, ideal para descansar y reponerte de los madrugones y trekkings. Muy bien ubicado para la visita al Kawah Ijen.


Sri Lanka en invierno
Asia

Sri Lanka: diario de viaje

Sri Lanka, septiembre 2018

Como todos los años, volvemos a sentir la irresistible llamada de Asia. Desde hacía ya tiempo, nos estaban llegando de varios amigos viajeros muy buenas referencias sobre un fantástico lugar ubicado en el golfo de Bengala. Un país insular lleno de posibilidades y en un buen momento para ser visitado. Sin pensarlo más, decidimos poner rumbo a la antigua tierra de los veddahs. Hablamos, como no, de Sri Lanka

Se trata de un país pequeño (unos 65.500 km2) que posee sin embargo una riqueza cultural y natural absolutamente excepcional. Es una tierra de contrastes, una dicotomía natural entre las llanuras costeras que ocupan casi toda la isla y el pequeño corazón montañoso de sus tierras altas. Esta orografía y los dos monzones que visitan la isla en distintas épocas del año propician un clima peculiar, con alternancia de sequías abrasadoras y lluvias torrenciales en las llanuras y agua constante en las nubosas tierras altas.

La población actual es de mayoría cingalesa y budista, aunque en la isla habitan también tamiles y árabes y se profesan otras religiones más minoritarias, como el hinduismo, el islam o el cristianismo. Se considera a los veddahs como los primeros pobladores de la isla. De la cercana India llegaron los cingaleses y el pueblo tamil, quién sabe si a través del mítico puente de Rama referenciado en la epopeya hindú del Ramayana. El budismo, la influencia de India y China y la posterior colonización europea terminaron de configurar un entramado cultural complejo y sin duda muy interesante.

Es un país perfecto para viajar por tu cuenta. La gente es amable y hospitalaria y hay suficientes opciones de transporte para desplazarte sin problema por la isla. Un par de semanas nos parece un tiempo muy razonable para conocer la esencia del país, aunque dependerá de los medios de transporte utilizados. Por ejemplo, si te mueves sólo en autobuses públicos necesitarás quizá algún día más para los trayectos.

Uno de los motivos que nos empujó a Sri Lanka fue la gran cantidad de posibilidades y diferentes experiencias que íbamos descubriendo mientras preparábamos la ruta: parques naturales, safaris, extensos complejos arqueológicos de ciudades legendarias, playas, trekkings, enclaves históricos… Y la expectativa se cumplió. Se trata de un viaje muy intenso, no se puede pedir más en tan poco tiempo.

Después de nuestra ruta por la isla, estos son los principales atractivos que en nuestra opinión justifican el viaje:

  • Su biodiversidad: una de las más importantes del mundo. Toda la isla está repleta de vida. En su diversa fauna puedes encontrar desde una de las mayores poblaciones de elefantes salvajes del planeta hasta especies únicas en el mundo, como el peculiar mono langur de cara púrpura. Las continua humedad de los bosques nubosos de las tierras altas constituyen una reserva natural de especies vegetales y animales endémicas, como el lagarto pigmeo. Los lagos y charcas de las llanuras atraen por su parte, como un imán, a cientos de especies, como ciervos, búfalos de agua, aves residentes y migratorias, cocodrilos, monos, leopardos o los ya citados elefantes salvajes. Para disfrutar de este entorno natural es muy recomendable realizar algún safari por alguno de sus parque nacionales, por ejemplo, en el Parque Nacional de Minneriya, ideal para ver elefantes, o el Parque nacional de Yala, para intentar cruzarte con algún leopardo.
  • Su patrimonio cultural e histórico: es otro de los grandes atractivos del país. La isla tiene muchos lugares interesantes en donde empaparte de su historia y cultura. El denominado triángulo cultural, al norte de la isla, es un conjunto localizaciones imprescindibles en cualquier viaje (Anuradhapura, Polonnaruwa y Sigiriya). En ciudades sagradas, como Kandy, puedes sumergirte en la espiritualidad que inunda la isla y en otras, como Galle, escuchar los ecos de su pasado colonial. En las tierras altas puedes pasear por las fotogénicas plantaciones del famoso té de Ceilán y visitar alguna factoría. La gastronomía, aunque sencilla, es también interesante. Estos son algunos de los lugares imprescindibles:
    • Anuradhapura: la primera antigua capital de Sri Lanka (s. IV a.C.). Actualmente, ciudad sagrada para el budismo. Comprende una de las áreas arqueológicas más extensas del planeta.
    • Polonnaruwa: la segunda antigua capital del país (s. XI d.C.). Un área arqueológica imprescindible donde se encuentran los Budas de Gal Vihara.
    • Sigiriya: aquí está ubicada la famosa e icónica roca de Sigiriya. Se trata de una elevación natural volcánica en cuya cima se localizan la ruinas de un antiguo palacio (rey Kasyapa, del siglo V d.C).
    • Cuevas del Templo de Oro de Dambulla: un antiguo monasterio (más de 2.000 años de antigüedad) dispuesto sobre un conjunto de cuevas que contienen en su interior estatuas y, sobre todo, unas espectaculares pinturas sobre la roca de las paredes y techos de las cuevas.
    • Kandy: la última capital de los reinos antiguos. Actualmente es ciudad sagrada y centro espiritual del país. Lugar de peregrinación, alberga el famoso Templo del Diente de Buda.
    • Galle: ciudad fortificada fundada por los portugueses en el siglo XVI. Imprescindible recorrer su centro histórico y empaparte de su historia.
  • Sus gentes: amables y hospitalarias, siempre dispuestos a devolverte una sonrisa.

A continuación dejamos nuestro itinerario de 11 días (sin sumar los dedicados a llegar y salir del país), con el esquema de nuestra ruta y los enlaces a los diarios de viaje que escribimos sobre el terreno:

  • Sri Lanka, primeros días: triángulo cultural (días 1 al 5)
    • Día 1:
      • llegada a Colombo y traslado en coche hasta Polonnaruwa
      • alojamiento en Polonnaruwa
    • Día 2:
      • safari en Parque Nacional de Minneriya
      • visita complejos arqueológicos de Polonnaruwa
      • traslado en coche hasta Sigiriya
      • alojamiento en Sigiriya
    • Día 3:
      • Sigiriya: Roca del León, Roca de Pidurangala
      • alojamiento en Sigiriya
    • Día 4:
      • traslado en coche hasta Dambulla
      • Cuevas del Templo de Oro de Dambulla
      • trayecto en coche hasta Kandy
      • visita Kandy, incluyendo Templo del Diente de Buda
      • alojamiento en Kandy
    • Día 5:
      • estatua de Buda gigante de Bahirawakanda Vihara
      • Real Jardín Botánico de Peradeniya
      • traslado en coche hasta Nuwara Eliya. Por el camino:
        1. visita a factoría de té: Damro Tea Factory
        2. Cascada de Ramboda
      • alojamiento en Nuwara Eliya
  • Sri Lanka, las Tierras Altas (días 6 al 8)
    • Día 6:
      • visita Nuwara Eliya
      • tren a Haputale
      • visita Haputale
      • alojamiento en Haputale
    • Día 7:
      • Lipton’s Seat
      • tren a Ella
      • Nine Arch Bridge
      • alojamiento en Ella
    • Día 8:
      • Little Adam’s Peak
      • resto del día y alojamiento en Ella
  • Sri Lanka, el sur (días 9 y 10)
    • Día 9:
      • taxi hasta Galle
      • resto del día y alojamiento en Galle
    • Día 10
      • Bus público hasta Unawatuna
      • Jungle Beach
      • Tuk tuk de vuelta a Galle. Resto del día y alojamiento en Galle.
  • Colombo (día 11)
    • Día 11:
      • taxi hasta Colombo
      • resto del día y alojamiento en Colombo: Templo de Gangaramaya, Zona de Pettah.